Visitas: 28  Al principio, el maná descendía como un regalo incondicional. No exigía méritos ni conquistas. Alimentaba exactamente lo que debía alimentar: lo necesario, no el deseo. Su sencillez era…

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Translate »